Crujido articular

El crujido articular o cavitación

Los ajustes quiroprácticos producen un sonido, un «CRAC» o crujido articular que da una sensación de relajación a muchos y asusta a algunos.

Hay personas que tienen el miedo de «romperse». También porque a veces los ajustes Quiroprácticos en las cervicales producen ese crujido que tiene lugar a unos centímetros o incluso a veces menos del oído y la transmisión ósea del sonido se amplifica, llegando a impresionar mucho en el momento del ajuste Quiropráctico.

El sonido es el efecto de un fenómeno físico que se llama «cavitación»: Se aumenta el espacio dentro de una articulación y con el aumento de la cavidad hay una presión negativa dentro de la misma (esto es parecido a cuando ponemos una ventosa en un cristal y tiramos de ella, o cuando una jeringuilla succiona de un líquido para conservarlo en el interior). Ésta presión negativa provoca que el gas que está en el interior en el «líquido sinovial» disuelto (el líquido sinovial es el que lubrica las articulaciones, para su optimo funcionamiento), va a provocar que las moléculas de gas disueltas se terminen juntando en una molécula grande que provocará un sonido como «CRAC».

No tenemos que acostumbrarnos a que el crujido articular es sinónimo de que un ajuste Quiropráctico se ha realizado correctamente, esta es una idea erronea de como funciona un ajuste Quiropráctico.  Los ajustes no tienen porque tener acústica alguna (o también denominado cavitación): Nosotros realizamos la decoadaptación de la articulación, de forma controlada y específica, pero no siempre va acompañado de un sonido. Las moléculas pueden estar ya concentradas en una articulación grande y no producirse esa resonancia determinada hasta que las mismas moléculas de gas se disuelvan de nuevo en el líquido sinovial.

En el vídeo se documentan en imágenes de resonancia magnética y rayos X, precisamente este fenómeno también cuenta la historia del Dr. D. Unger que durante 60 años se ha hecho estallar los dedos de una sola mano, usando la otra como control para realizar un estudio. Después de 60 años, no hay diferencia entre las dos, mostrando que crujirse los dedos no causa artritis a pesar del mito común de que ese crujido articular es malo.

1) http://tech.mit.edu/V129/N41/ignobels.html

2) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9588755

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